La compañía santafesina Compañía Argentina de Ensayos Físicos Especiales (CAEFE S.A.) fue contratada para participar del megaproyecto Dedicated Gas Pipeline – Floating Liquefied Natural Gas, uno de los desarrollos energéticos más importantes de la Argentina, cuyo objetivo es potenciar la explotación de los recursos de Vaca Muerta.
El proyecto consiste en el transporte de gas natural a través del tendido de un gasoducto de 472 kilómetros que unirá Tratayén, en Neuquén, con San Antonio Oeste, en Río Negro, para abastecer al barco liquefactor que convertirá el gas en gas natural licuado (GNL) para su exportación. Además de la complejidad de operar en zonas inhóspitas y desérticas, el desafío incluye la construcción de una estación de bombeo en Allen y el cruce del río Negro.
La empresa exportadora propietaria de este desarrollo energético es Southern Energy – SESA Argentina, un consorcio integrado por PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. La construcción del gasoducto está a cargo de una Unión Transitoria de Empresas (UTE) conformada por SICIM —constructora multinacional de origen italiano especializada en el sector de gas y petróleo a nivel global— y la argentina Víctor Contreras S.A., referente en la construcción de ductos en Argentina y Latinoamérica.
En ese marco, CAEFE S.A. fue contratada por dicha UTE para realizar los ensayos físicos especiales no destructivos que garanticen la integridad del ducto. Para tal fin, la firma santafesina aplicará tecnologías tradicionales y de última generación, entre ellas el ensayo ultrasónico manual, ultrasónico automático (AUT), ultrasonido de arreglo de fases, radiografía industrial, radiografía con robots crawler, partículas magnéticas y líquidos penetrantes. A su vez, CAEFE S.A. conformó una UTE con la empresa JES Pipelines Chile SpA, especializada en ensayos AUT.
Un origen ligado a la ingeniería santafesina
CAEFE S.A. fue fundada en 1979 por el ingeniero químico Jorge Alberto Amsler, egresado de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral (FIQ-UNL), quien hoy se desempeña como presidente de la compañía.
“Como egresado de la Escuela Industrial Superior y de la FIQ-UNL, es un orgullo inmenso poder colaborar con el desarrollo de nuestro país. El conocimiento adquirido en la universidad pública, permitió formar un grupo humano que hoy es responsable de garantizar la seguridad del proyecto energético más estratégico de la Argentina”, dijo Amsler.
Desde sus comienzos, la empresa brindó servicios en la región: realizó ensayos en el puente colgante de la ciudad de Santa Fe, en los puentes aliviadores de la autopista Santa Fe–Rosario, en tanques y calderas fabricados por empresas esperancinas, y participó en la inspección no destructiva de la cúpula de la Central Nuclear Atucha II, entre otros trabajos.
La firma también desarrolló sus propios robots: un crawler para inspección de ductos y un climber para inspección de cables, equipos que fueron exportados a Rusia, donde lograron un salto operativo gracias a su utilización.
“En los años 70 cuando inicié mi carrera en la cátedra de física y en el laboratorio de radioisótopos de la FIQ no podía dimensionar los caminos que más adelante se me abrirían. Actualmente, en tiempos de IA, esas bases y fundamentos adquiridos hacen que dispongamos de criterios para aprovecharla. Esto demuestra que el conocimiento público y el desarrollo productivo nacional van de la mano”, sostuvo el presidente de CAEFE.
Con esta participación, la industria santafesina vuelve a demostrar que el talento formado en las universidades públicas de la región es protagonista de los desarrollos energéticos que definen el futuro productivo del país. Desde la FIQ-UNL, historias como la de sus graduados muestran cómo una formación de excelencia puede proyectarse, a través de sus trayectorias profesionales y empresariales, en capacidades que contribuyen al desarrollo tecnológico y productivo de la Argentina.
Amsler dejó un importante mensaje a los estudiantes de hoy: “no se pongan límites, aprovechen cada aula y cada laboratorio, porque la ingeniería argentina tiene un potencial enorme. Cuando empezamos haciendo ensayos locales en calderas o en el Puente Colgante, no imaginábamos que fabricaríamos nuestro propio robot para END, ni que terminaríamos exportando robots a Rusia o auditando gasoductos de esta escala”. Y concluyó: “Confíen en la base técnica que están construyendo en la facultad; con perseverancia, esa formación los puede llevar a liderar los proyectos del futuro”.
Prensa FIQ-UNL | prensa@unl.edu.ar