La Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral incorpora un nuevo espacio destinado al estudio, la enseñanza, el trabajo grupal y el desarrollo de distintas actividades académicas e institucionales. Ubicada en el corazón del edificio Gollán, la nueva sala se integra a un sector que en los últimos años ha experimentado un importante proceso de transformación, junto con la incorporación del Laboratorio 4.0 y el Gabinete de Emprendedores.

El proyecto surge a partir de una iniciativa del Centro de Estudiantes de Ingeniería Química (CEIQ), que propuso poner a disposición de la Facultad el espacio que actualmente ocupa para ampliar sus posibilidades de uso y generar un ámbito de aprovechamiento para toda la comunidad universitaria. A partir de esta propuesta, la Facultad llevó adelante una intervención que permitió integrar ese sector con el Aula 13, conformando una sala de aproximadamente 60 m² y con capacidad para 30 estudiantes.

La intervención incluyó la remoción del tabique divisorio y la puesta en valor integral del espacio, con la incorporación de climatización, iluminación LED, infraestructura eléctrica, conectividad y nuevo mobiliario. La sala contará además con pizarrón y una pantalla TV móvil, que permitirán adaptar el espacio a diferentes propuestas y modalidades de trabajo.

La obra fue realizada con fondos propios de la Facultad de Ingeniería Química y contó con el trabajo del personal no docente del agrupamiento Servicios Generales, Mantenimiento y Producción, que participó de las tareas de adecuación del espacio. A esto se sumó el aporte de la Fundación FIQ, que acompañó la incorporación de equipamiento y mejoras necesarias para la puesta en funcionamiento de la sala.

“Los espacios también forman parte de la experiencia educativa. No se trata solamente de contar con más aulas, sino de generar ambientes que puedan adaptarse a distintas formas de enseñar, estudiar, trabajar y encontrarse. Esta sala amplía las posibilidades de uso de la infraestructura de la Facultad y pone a disposición de toda la comunidad un espacio flexible y equipado”, señaló la decana Laura Gutiérrez.

Usos múltiples

Por sus características, se trata de un ambiente especialmente adecuado para el trabajo grupal, el estudio individual o colectivo, clases prácticas, talleres, reuniones, tutorías y otras actividades académicas. También podrá ser utilizado para defensas de tesis, concursos y distintas actividades institucionales que requieran un espacio equipado y flexible.

El uso de la sala se organizará mediante el sistema de reserva de espacios de la FIQ, lo que permitirá ordenar su utilización y garantizar su disponibilidad para las diferentes necesidades de la comunidad. De esta manera, podrá funcionar tanto como apoyo a las actividades de docencia como ámbito de estudio y trabajo para estudiantes, además de atender requerimientos académicos e institucionales específicos.

La incorporación de esta sala forma parte de una estrategia de mejora y diversificación de los espacios de la Facultad, acompañando las nuevas formas de enseñar, aprender y trabajar en la universidad. En este sentido, complementa la infraestructura existente y amplía las posibilidades que ofrece el sector del edificio Gollán, donde también funcionan el Laboratorio 4.0 y el Gabinete de Emprendedores.

La recuperación y adecuación del espacio constituye, además, una nueva instancia de articulación entre la Facultad y sus estudiantes. La iniciativa impulsada por el CEIQ permitió transformar un espacio de uso específico en una infraestructura de carácter compartido, que podrá ser aprovechada por distintos actores y para múltiples actividades.

Con esta incorporación, la FIQ continúa fortaleciendo sus espacios académicos y de encuentro, consolidando el proceso de transformación del edificio Gollán y generando nuevas condiciones para la formación, el intercambio y el desarrollo de la vida universitaria.

 

 

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